Buzz es peligroso, expone tus contactos al mundo sin el menor cuidado. Hay periodistas que han visto violadas sus fuentes y hasta se han puesto vidas en peligro. Hay mujeres que no pudieron ocultarle a sus ex-maridos el nombre, localización y preferencias de lectura de sus nuevos novios. En mi caso, me aparecen contactos de gente que no quiero ver, sólo porque estaban en mi lista de contactos. Esta misma gente -y algunos contactos profesionales también- acceden alegremente a comentarios de mis amigos sobre la borrachera de anoche.
Es más promiscuo que Fakebook, y ya me había costado un enorme esfuerzo lograr que FB se entrometiera lo menos posible en mi vida.
Por ahora, voy a dedicar esfuerzos a colaborar con un proyecto de comunidad 2.0 que espero sirva como ejemplo de que se puede usar las mismas herramientas, pero de la vereda de enfrente del marketing.
Obviamente, no lo publicaré en el Buzz. 